martes, 30 de marzo de 2010

Marx, Engels, Lenin, Stalin

Nos quedamos en que “los comunes” eran los obreros, desde luego que en el folleto "Manifiesto del Partido Comunista" se privilegia a los operarios de máquinas, debido a que otro tipo de comunes, pero gran minoría, eran los propietarios de las máquinas y las fábricas y, lo mismo que los hacendados, pero los campesinos son los más cercanos comunes a los operaros, además de la eterna clase media que se ha dedicado a las labores administrativas, al servicio, en la práctica, de los fabricantes y los gobiernos, viviendo con ellos en contubernio.
En el momento en que Engels y Marx escriben el Manifiesto, las clases ascendentes son las de los fabricantes, o burgueses, y la de los obreros, principalmente en Inglaterra, en cuyas bibliotecas Karl Marx estudió la historia de la economía y se dio cuenta de que las clases protagónicas desde ese momento serían los fabricantes y sus trabajadores, incluso, suponiendo que el maquinismo llegaría, tarde o temprano, al campo, afectando a los campesinos de por sí afectados y en circunstancias cada vez más delicadas ante los propietarios de la tierra, o señores feudales.
Por ello, Marx se dio cuenta de que las mayoría de “los comunes” serían operarios obreros o campesinos que, en conjunto serían los más comunes de los comunes; por eso no dudó en llamarle al texto escrito por Engels con ideas de Marx, "Manifiesto del Partido Comunista", es decir de los comunes más comunes.
En el Londres en el siglo XIX, Marx fue testigo de la explotación brutal de los comunes más comunes (incluyendo niños y adolescentes que trabajaban más de 15 horas). Su idea de crear un partido comunista era, en primer lugar, reducir la jornada de trabajo (o plusvalía absoluta: explotación del trabajador hasta quedar extenuado, obteniendo el propietario una ganancia mayor a la humanamente "razonable"), a una jornada, en rigor de dimensiones "humanas" (no de bestias), con el objeto de que se generara sólo plusvalía relativa (inversión en mi fábrica + obreros = “x” ganancia), sin que los comunes o comunistas sufrieran sobreexplotación.
Este método sigue operando en el mundo y ya es “común” que la jornada de trabajo se haya reducido a 8 horas y, en algunos lugares de la Europa avanzada, a menos horas. Aunque se ha hecho un gran avance después de siglo y medio. Con lo que no contaba Marx, gran lector de los literatos clásicos del XIX como Balzac, Flaubert y otros y admirador, en general, de las Bellas Artes de la antigüedad a sus días, era que Lenin y Stalin se iban a olvidar, en esta tradición, de toda la humanidad y se iban a convertir en tiranos de “los supuestos comunes”.
El gran error de Lenin y, desde luego de Fidel Castro, compinches, y otros dirigentes comunistas del bloque soviético y de muchos partidos comunistas, fue que no conservaron la idea original de Marx, de hacer un partido de comunes, pues para Lenin, quien ingresaba al partido comunista, se “desclasaba” y se convertía en “intelectual de partido” o “práctico de partido”, dejando con ello de ser “común”.
Esta idea dislocada de Lenin lo llevó, incluso, a combatir a los campesinos (otros comunes, ya que los hacendados también introdujeron máquinas al campo), generando una de las mortandades más famosas de la Historia. No olvidemos que León Trotsky fue la cabeza del ejército bolchevique. Al mismo tiempo Lenin también pensó, como Stalin y Castro, que podía haber una cultura “exclusiva” de los comunes, tipo los panfletos de Zolá, Gorky u Ostrovski (este último autor de la multieditada novela "Así se templó el acero"); por estas distorsiones de las ideas originarias de Marx y Engels, hombres de cultura universal, por esto el comunismo y los comunistas han fracasado de forma rotunda en todo el mundo y no se ve marcha atrás.
Lo que se ha destilado en los últimos tiempos es la creación de ONG’s (Organizaciones no Gubernamentales), las cuales se dedican a atender parcelas problemáticas tanto de trabajadores del campo como de las ciudades o problemas de las mujeres y los hombres, entre otros múltiples rubros, en muchas ocasiones utilizando financiamiento de los propios Estados o Gobiernos, en especial de los Europeos y, en ocasiones, de bolsas que EUA tienen destinadas para estos menesteres. Un problema al que han tendido la mayoría de las ONG's es que sus dirigentes y administradores se eternizan en tales sitios cuando, en rigor, la ONG debería ser la muetra evidente de una nueva democracia. Este vicio fue el que llevó al rotundo fracaso a Alianza Cívica (época previa a Zedillo), comandada por gentes del tipo de granujas como Marta Sánchez o Rogelio Gómez Hermosillo. Esperemos que los rumbos equívocos de las ONG's erráticas se enderecen.

1 comentario:

  1. Las ONG son entidades que en la practica remplazan al estado porque este se desentiende de determinados problemas...

    El estado tiene que hacerse cargo.. las ONG no son mas que parches, financiados muchas veces por corporaciones o fondods de dudosa procedencia que buscan remediar un poco la crisis surgida de la desaparicion del aparato estatal...

    La corrupcion suele ser rampante en las ONG y como sus estatutos no son muy rigidos, los lideres de estas se perpetuan indefinidamente..

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